Colorantes naturales.

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    ·                                 canthaxantine

    ·                                 carophyll

    ·                                 luteïne

    ·                                 zexantine

    ·                                 caretenoïden

    ·                                 ß-caroteen

     

      

     

     

    Una de las creaciones más maravillosas de la naturaleza es la inmensa variedad de colores y diseños presentes en el plumaje de las aves. Este despliegue de color debe su existencia a pequeñas moléculas coloreadas, los carotenoides, que al ingresar al organismo con el alimento sufren una gama de transformaciones biológicas, para luego ser almacenados en las plumas. Cuando criamos aves silvestres lejos de su hábitat natural, mantener el colorido original de su plumaje resulta todo un desafío. Es por ello que muchas veces debemos recurrir al uso de intensificadores del color u otros productos similares para suplementar su dieta.

    El presente trabajo pretende investigar las ventajas y desventajas de la utilización de dichos productos y su relación con la salud de las aves, a demás de plantear vías alternativas para lograr resultados similares a los obtenidos con los preparados comerciales.

    1° Parte: Los Carotenoides

    1- Generalidades

    Los carotenoides son pigmentos naturales liposolubles ampliamente distribuidos en la naturaleza, principales responsables de la coloración roja, anaranjada o amarilla vista en los animales.

    Las aves, al igual que otros vertebrados, no pueden sintetizarlos de nuevo, por lo que deben ingerirlos con la dieta antes de que sean absorbidos, transportados, proce1sados y depositados en las plumas.

    Su modo de acción se debe a que se comportan como pequeños filtros distribuidos entre las barbas y bárbulas de la pluma, con el fin de absorber selectivamente el haz de luz trasmitiendo solo bandas espectrales específicas, lo que comúnmente denominamos color.

    A demás de su rol como pigmentos, estos compuestos tienen numerosas funciones biológicas, algunas de las cuales son fundamentales, como su actividad pro vitamínica A, antioxidante e inmunomoduladora.

    El plumaje de las aves rara vez preserva los carotenoides ingeridos en su estado original. Su estructura química suele ser sutilmente modificada a través de simples procesos de oxidación metabólica. Estas transformaciones son necesarias para anclar los pigmentos firmemente y para modificar el color con el fin de amoldarse a las necesidades evolutivas de la especie.

    Su estructura molecular está compuesta por átomos de carbono, hidrógeno y, en algunos casos, oxígeno. Estos átomos se unen en tres carotenoides comunes:

    β-caroteno (C40H56), principal responsable del color de las zanahorias.

    Zeaxantina (C40H56O2), de la cual deriva el color amarillo del maíz.

    Astaxantina (C40H52O4), encontrada en salmones y crustáceos.

    La principal característica de las tres estructuras moleculares es la larga cadena que sólo difiere en la presencia y cantidad de átomos de oxígeno que poseen sus grupos terminales.

    El β-caroteno no contiene átomos de oxígeno, la zeaxantina tiene sólo dos (uno en cada grupo terminal), y la astaxantina posee cuatro (dos en cada grupo terminal). Esta pequeña diferencia estructural es suficiente para dar a cada molécula propiedades físicas y químicas completamente diferentes, incluyendo aquí la diferencia de color.

    Las tres cadenas tienen una serie de doble ligaduras, que son la parte de la molécula responsable del color ocromóforo.

    La posición y agrupamiento del oxígeno son variables. En la zeaxantina se agrupa con un átomo de hidrógeno formando un hidroxilo, pero en la astaxantina a demás, un carbonilo se encuentra cerca de cada hidroxilo.

    Las dobles ligaduras de los grupos terminales no necesariamente alternan directamente con las dobles ligaduras de la cadena (conjugación). Estas pueden estar más alejadas y no conjugadas. Los grupos terminales con doble ligaduras de este tipo se conocen como épsilon, y los que poseen doble ligadura conjugada como beta. β-caroteno, zeaxantina y astaxantina son β,β-carotenoides.

    Esta conjugación provee al sistema con propiedades ópticas poco usuales. En particular, el cromóforo puede absorber ciertas radiaciones de luz visible (colores) reflejando el matiz complementario a aquel absorbido. A medida que aumenta la longitud de conjugación el color reflejado varía de amarillo a violeta. Es por ello que los ε, ε-carotenoides (xantofilas del canario) se aprecian amarillo limón, los β, ε-carotenoides (luteína) amarillo dorado y los β,β-carotenoides (β-carotenos, β-criptoxantina y zeaxantina) naranja. La presencia de un carbonilo, también conocido como grupo OXO, en una posición adyacente a la doble ligadura terminal (posición 4) incrementa la conjugación en una unidad, entonces los 4-oxo-β, β-carotenoides (equinona) serán rojo anaranjado, y los 4-4'-dioxo-β, β-carotenoides (cantaxantina, astaxantina) definitivamente rojo. La rodoxantina, cuya molécula posee 14 doble ligaduras conjugadas, se aprecia púrpura rojizo.

    Otros pigmentos que podemos encontrar en el plumaje son las porfirinas y melaninas. Las primeras son compuestos nitrogenados sintetizados por las propias aves, responsables de las coloraciones marrones, rojas o verdes. Las melaninas por su parte, son producidas por conversión de la tirosina, y su cantidad y tipo dependen, en parte, de la cantidad de aminoácidos presentes en la dieta. Las podemos encontrar en las plumas de dos formas: eumelanina productora de grises y negros, y feomelanina productora de marrones, rojizos, violetas y amarillos.

    Es importante recordar aquí que los colores de los pigmentos no son siempre iguales al color final del plumaje. Las moléculas de carotenoides ancladas en la queratina de las bárbulas de las plumas pueden sufrir distorsiones estructurales que alteren las propiedades ópticas y, en consecuencia, el color.

    Los colores estructurales (azul, violeta, ultravioleta e iridiscente) (Auber, 1957; Dyck, 1974) en contraste con los sistemas de coloración basados en pigmentos, producen colores brillantes vía interferencia constructiva de la luz en las interfaces entre keratina, aire y melanocitos en las barbas y bárbulas de las plumas (Prum, 1999).

    A demás, diferentes colores pueden combinarse, como en el caso del verde que o bien es producido por porfirinas, o más comúnmente por la combinación de un azul dado por la estructura de la pluma, sumado a pigmentos amarillos dispersos en la misma.

    2- Carotenoides en la dieta

    Aunque los investigadores han identificado más de 600 carotenoides naturales, las aves sólo utilizan un pequeño porcentaje de ellos.

    Las hojas, semillas y flores son ricas en β-caroteno, luteína y zeaxantina; las frutas contienen β-caroteno y α-criptoxantina, los pétalos de rosa contienen rubixantina; y algunas bayas son ricas en rodoxantina. Los insectos, particularmente en su forma larval, asimilan los carotenoides de las plantas sin transformarlos. Algunas aves acuáticas encuentran un recurso alternativo de pigmento en peces y crustáceos que contienen 4-oxo-carotenoides en abundancia, incluyendo astaxantina, adonirrubicina y cantaxantina.

    3- Destino metabólico

    Una vez ingeridos, los carotenoides son absorbidos a nivel intestinal (Fun y Clark, 1997) y luego transportados por la sangre unida a lipoproteínas (<biblio>). Algunas especies los anclan sin que medie ningún tipo de transformación. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el organismo los transforma metabolicamente, modificando su estructura y color (Brush, 1990).

    La gama del rojo puede obtenerse por ingestión directa (astaxantina, rodoxantina) o por procesos de oxidación metabólica del átomo de carbono más cercano a la doble ligadura terminal.

    En el caso específico de los flamencos, el ibis escarlata y la espátula rosada, existe diversidad de opiniones al respecto. Algunos autores refieren que estas aves pueden romper los carotenoides mediante enzimas hepáticas, para convertirlos en pigmentos de utilidad, y que son capaces de oxidar el β-caroteno amarillo o naranja a ketocarotenoides rojos (cantaxantina, astaxantina, phoenicoxantina, y otras) (Fox D.L. 1975). Otros, en cambio, sugieren que las especies mencionadas pueden anclar al plumaje los carotenoides ingeridos con la dieta directamente, sin que medie ningún tipo de transformación (Stradi R. 1998).

    Los pichones recién nacidos carecen de pigmentación pero la reciben de sus padres con la leche de buche. La pigmentación amarilla de los Flamencos Andino y de la Puna, provienen de xantofilas obtenidas de alimentos vegetales. Otras fuentes de carotenoides para flamencos incluyen: algas, crustáceos y moluscos.

    2° Parte: Phoenicopteriformes y Ciconiiformes

    1- Alimentación en la naturaleza

    1.1- Familia: PHOENICOPTERIDAE (FLAMENCOS)

    Los flamencos se alimentan de pequeñas partículas de comida que incluyen algas, diatomeas y varios tipos de invertebrados acuáticos. por minuto respectivamente).

    http://www.ibisring.org/nl/scientific-publication/red-coloring-spanis

    Para la administración de suplementos para mejorar el color, siempre debemos dar la dosis exacta (recomendada).